Educación Emocional

«Quiero y no puedo»

Muchas veces queremos alcanzar una meta pero existe algo en nuestro interior que nos hace pensar que no podremos conseguirlo. Es un “quiero y no puedo” que nos paraliza, nos bloquea y pone nuestro mundo patas arriba. Como cuando se abre la ventana de la oficina y se vuelan todos los papeles que tenías ordenados sobre la mesa.

Y es que no somos conscientes de que no es que no podamos, sino que no analizamos bien las opciones que tenemos alrededor porque nos hemos centrado sólo en las formas que nosotros teníamos previsto alcanzar nuestra meta.

Muchas veces existen una serie de creencias que nos limitan, que hemos ido adquiriendo con los años, y que en cierto modo no nos dejan avanzar. ¿Conoces el cuento del “Elefante encadenado” de Jorge Bucay? Pues en muchas ocasiones somos como ese elefante, y vemos obstáculos donde no los hay.

Y otras veces somos nosotros quienes nos auto boicoteamos, porque el miedo nos hace reaccionar así como mecanismo de defensa. Es algo así como esa sensación que tienes cuando piensas en irte de viaje a un país exótico, y te ves buscando vuelos y hotel, donde podrías ir de excursión… y de repente empiezas a pensar… “¿y si llueve?¿Y si hace demasiado frío? ¡Madre mía!, ¿y qué se comerá allí?”. Y esas ganas de viajar, se van diluyendo un poco como el azúcar en el agua.

Y sí que cierto, que muchas veces no podemos conseguir exactamente lo que queremos. Pero quizás es que haya algo similar, una alternativa que nos haga poder sentirnos realizados. O incluso nos encontremos con un momento de análisis personal y descubramos que tenemos varios miedos que nos bloquean, o poca confianza en nosotros mismos.

Henri Ford, fundador de Ford dijo “Si crees que puedes, tienes razón. Si crees que no puedes, también tienes razón”.

Nuestro cerebro es tan maravilloso y sorprendente que a veces nos hace condicionarnos incluyo a través de lo que sentimos. Y por eso influyen en nosotros las expectativas que las personas de nuestro entorno pongan sobre nosotros, y por supuesto las que nosotros mismos pongamos en todo lo que hacemos, porque todo esto puede condicionar los resultados que vamos obteniendo.

En psicología y pedagogía, hay un efecto llamado Efecto Pigmalión, que hace referencia a cómo afecta en el rendimiento de una persona la creencia que puede tener otra persona sobre ella. Por tanto, si creemos que podemos conseguir algo, si nos los proponemos… seremos capaces. Es una profecía autocumplida, una predicción que se hace realidad. Pero en cambio si no nos visualizamos, si no nos vemos capaces, más difícilmente conseguiremos el objetivo.

«Para obtener el éxito verdadero hágase estas cuatro preguntas: ¿Por qué? ¿Por qué no? ¿Por qué no yo? ¿Por qué no ahora?» James Allen

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